Por Ramón Barreras Ferrán
Todos los días Google pone en mi buzón noticias relacionadas con el Periodismo en el planeta. Y un buen amigo, husmeador de sitios y noticias en Internet, tiene la gentileza de enviarme resúmenes interesantísimos sobre la “vida y milagro” de los medios masivos de difusión en este mundo.
Pero no han sido sólo el famoso buscador de Internet ni él colega los que han puesto delante de mi de un tiempo para acá tantos tipos de periodismo que ya no se cuál es el que hago cada vez que escribo. Reciente cursos de post grado, con excelentes profesores, dicho sea de paso, también aumentaron mi desazón al definir cómo clasifico las líneas que redacto o la tendencia de mi estilo, si es que ya lo he logrado, pues a más de un “entendido” le he escuchado decir que esa definición es un “fetiche para redactores creídos y autosuficientes”. Y --les aseguro-- quiero estar tan lejos de esas aberraciones profesionales como del Diablo.
Cuando era un imberbe y subí una tarde las escaleras del periódico Vanguardia, en Santa Clara --donde laboraba mi padre en el taller de Fotograbado (los más jóvenes periodistas no saben lo que es eso)--, decidido a adentrarme definitivamente en este mundo tan apasionante como incomprendido (claro, esto lo supe después), uno de los más experimentados redactores del diario, Otto Palmero --de quien estoy y estaré eternamente agradecido, aunque lamento no habérselo dicho antes de morir--, me advirtió: “Hay dos tipos de periodismo: uno bueno y uno malo. Si quieres hacer el bueno, tienes que estudiar y superarte todos los días”.
Y con esa máxima --sabia a mi modo de ver-- anduve y ando aún por las redacciones aprendiendo de los mejores y de los que no lo son tanto. Busqué –y aún busco— en cursos, libros, folletos y artículos los conocimientos que no pude adquirir en el aula, porque estudié Pedagogía. Sólo recientemente es que he encontrado tantos vocablos que tipificaran al Periodismo según el lenguaje, el tono, la intencionalidad…
No quiero cansar a quienes leen estas líneas, pero considero imprescindible reseñar la lista que he confeccionado hasta el momento (y digo hasta el momento porque puede crecer): Periodismo objetivista; de profundidad; ciudadano, participativo o comunitario; de servicio; alternativo; económico; digital; interpretativo o de explicación; de actualidad; local; de color; informativo; de superficialidad; rosa; amarillista; literario; de investigación; propagandístico; deportivo; cultural; de tesis; de manipulación; de información y opinión a la vez (infonión); de denuncia; pasivo; activo; interactivo; de precisión; de encuesta; de infiltración; de intervención,social, radiofónico, ambiental…
Pregunté a un profesor en un reciente Diplomado el por qué de tantas clasificaciones y me respondió: “Es una tendencia moderna”. No lo entendí, lo confieso con todo respeto. Lo clásico, lo establecido, lo ya “inventado”, no admite modernismos ni postmodernismos, ni nuevos “inventos”.
Pienso que Richard Kapuscinski, el brillante polaco que enalteció tanto las letras y la profesión, jamás se preguntó ante la cuartilla en blanco qué tipo de periodismo haría cuando describió sus andares por África, continente que recorrió como pudo, arriesgando muchas veces la vida, o por muchos otros sitios conflictivos. No lo creo.
Tampoco puedo creer que García Márquez, antes de esbozar esas magníficas líneas que escribió sobre Shakira, se puso a pensar si haría periodismo objetivista o de profundidad. Lo que sí debe haberse propuesto, con toda certeza, es que lo leyeran y supieran que la cantante colombiana es mucho más en esta vida que genialidad vocal, movimientos de caderas y belleza física.
Prefiero mantenerme alejado en mi quehacer diario de esos “academicismos”. Y me atrevo a llamarles así porque no han salido de las redacciones y algunos hasta han adquirido carácter de asignaturas, y por tanto, forman parte de programas y tienen ya docentes especializados. Me quedo con aquella lección para principiante que me dio Otto Palmero al lado de la cámara del Taller de Fotograbado de mi padre. El periodismo es, sencillamente, único e indivisible… Y se clasifica de manera fácil: bueno o malo, de altura o de cumplido.
lunes, 12 de noviembre de 2007
Periodismo… ¿Cuántos hay?
Publicado por
HAMBRE ¡STOP!
en
16:14
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3 comentarios:
Creo que tienes mucha razón, te complicas más la existencia cuando te pones a pensar qué tipo de periodismo vas a empezar a escribir. Lo mejor es hacerlo, pero en base a la naturaleza del caso, decidir qué herramientas vas a utilizar. Definitivamente las dos grandes clases de periodismo sí existen, el bueno y el malo.
Y por supuesto que con el avance de las nuevas tecnologías y los criterios de las empresas editoriales, las ramas del periodismo se multiplican. Tratan de hacer el periodismo más digerible, pues las nuevas tendencias marcan que los medios audiovisuales tienen mayor impacto que la prensa escrita.
Yo creo que a final de cuentas un periodista con vocación sabe en qué casos se hace uso de la crónica, de los métodos de investigación, la entrevista de perfil, etc. El asunto del periodismo de investigación es que puede echar mano de todos ellos sin abusar ni caer en el exceso de información, hay que ser precisos.
Sigo esperando el texto de la cárcel.
Un abrazo.
David tiene razón: basta creer que existe periodismo bueno y malo (y otros intermedios, diría yo).
Tantas denominaciones, vale precisar, muchas veces persiguen encontrar una distinción en un contexto determinado, de valor didáctico, y nada más. De hecho, el periodismo no es una ciencia que requiera un lenguaje teórico común, tal cual los teoremas para las matemáticas, y que se cumpla a rajatabla.
Más me preocupa cuando se inventan "tipos" de periodismo a diestra y siniestra, tal vez para impresionar al oyente. Sin embargo, dudo que logren tal efecto pues -para empezar- tipos son tantos que se atropellan, como dice la canción.
Y lo peor: no los recordamos cuando escribimos, porque solo podremos hacer periodismo bueno, malo, y también, unos cuantos intermedios que son inevitables.
GRACIAS A LOS DOS BUENOS AMIGOS POR TAN EXCELENTES COMENTARIOS. ESPERO LEER MATERIALES DE UDS. UN ABRAZO. BARRERAS
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